Mejora tu motivación de estudio

Durante la clase de hoy hablamos de la motivación. En el siguiente esquema podemos observar 4 de los principales factores que intervienen en el rendimiento académico. De nada sirve contar con aptitudes si no aplicamos las técnicas de estudio correctas, o los conocimientos previos sin motivación.

Todos interactúan entre ellos.

Principales factores que intervienen en el rendimiento académico (Fuente: Técnicas de estudio para secundaria y universidad. Salas Parrilla, M.)

Hablaremos más delante de las Técnicas de estudio, pero este post está dedicado a la motivación. La motivación al estudio son todos aquellos factores que nos “impulsan” a comenzar a estudiar y la fuerza de voluntad para mantenerse estudiando.

Existen distintos tipos de motivaciones, internas y/o externas. Unas veces estudiamos por el gusto de aprender y formarnos, y otras veces para conseguir finalizar la carrera, proyección profesional, etc. Todos estos “motivos” son importantes y fundamentales para el éxito en nuestra misión académica, sin embargo está demostrado que la motivación intrínseca (motivos internos) es aquella que favorece el éxito de los estudiantes.

Recomendaciones para mejorar nuestra motivación:

  1. Localiza tus objetivos. En clase hemos hecho un test para identificar qué tipo de motivación tenemos para el estudio (existen muchos en la red que pueden serviros). Es fundamental potenciar aquellos objetivos que favorezcan nuestro estudio y buscar otros para diseñar medios que nos permitan su obtención. Plantea objetivos:
    1. Progresivos.
    2. Realistas.
    3. Cuantificables.
  2. Crea un hábito de estudio. Comenzar a estudiar requiere un esfuerzo, generar un hábito (estudiar con un horario, en el mismo lugar, etc.) disminuye el esfuerzo.
  3. Emplea técnicas activas. Los esquemas, los resúmenes, los mapas conceptuales harán que nos impliquemos en el estudio, mejorando el aprendizaje y el recuerdo.
  4. Premia los objetivos cumplidos. Refuerza tu estudio y los objetivos que cumplas con un pequeño descanso, una llamada de teléfono, etc. Las pequeñas gratificaciones fortalecen la conducta premiada y, en posteriores ocasiones, pensar en dicha gratificación nos animará a seguir con el estudio.

Planteamiento del problema

Ayer comenzamos con el tema de “Conocimiento Científico”, en él reflexionamos un poco sobre qué es Ciencia y cómo hacer Ciencia.
Dejamos claro que para la Ciencia, es más importante el cómo lo hacemos que el qué estamos investigando. La importancia del Método Científico, su rigor gracias a sus dos componentes esenciales: la sistematización y el control. Las etapas del Método Científico son un elemento constante que deben darse en todos y cada uno de los experimentos para que estos cuenten con dicho rigor.
El pilar básico de cualquier investigación es el problema. La pregunta que queremos resolver, el porqué de la investigación. Es fundamental que aprendáis a formular correctamente el problema de cara a vuestros futuros proyectos. Un problema concreto, previsiblemente resoluble y bien formulado garantizará, en parte, unas buenas conclusiones.
Aquí tenéis el mapa conceptual de las fases del problema, en la entrega de la primera parte del trabajo tendréis que incluir todas y cada una de ellas, así como los objetivos que pretendéis conseguir con la resolución de dicha formulación.

Este otro documento os ayudará a ver de forma práctica cómo se formula un problema y cómo se establecen los objetivos.

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